Mark Bryan sale cada mañana hacia su trabajo de ingeniería en el sur de Alemania con saco, corbata… y una falda lápiz con stilettos. 👠 Tiene 61 años, es heterosexual, casado, padre de tres hijos y abuelo de cuatro nietos. Y no lo hace como protesta ni declaración política: lo hace porque le gusta.

Bryan llegó a Texas con un clóset completamente convencional, pero se mudó a Alemania en 2010 y fue redescubriendo su guardarropa. Empezó con tacones en la universidad, sumó faldas alrededor de 2020 y hoy sube al tren con un pencil skirt con la misma naturalidad con que otros llevan pantalones de vestir. Su argumento es simple: la moda masculina es gris, literalmente — negro, azul marino, gris — mientras que la femenina ofrece un universo de opciones. Su esposa no solo acepta la situación; le ayuda a elegir los conjuntos. 🤝

Desde que se volvió viral en Instagram, recibe más de 100 mensajes directos al día y ha aparecido en Vogue Germany. La ropa, dice, no define quién eres. Con 134 mil likes en un solo post, parece que mucha gente está de acuerdo. 🔥

