Jonathan McKinsey, ejecutivo de tecnología de The New York Times, fue asesinado a tiros en el estacionamiento de un complejo deportivo en California. Por el crimen fueron detenidos sus suegros, ambos de 77 años, mientras él atravesaba una conflictiva batalla familiar y por la custodia de sus hijos.

Pero los documentos judiciales revelaron un historial aún más perturbador: McKinsey, un hombre trans, había denunciado que su esposa intentó arrancarle tubos médicos durante su transición en 2010. También acusó a su suegra de insultarlo por su identidad de género y de agredir a uno de sus hijos por querer usar vestidos.

La disputa con su esposa, Candice Jang, también incluía denuncias cruzadas de violencia doméstica. Ella lo acusó de maltratar a uno de sus hijos y de amenazarla de muerte; él negó los cargos de abuso infantil y se declaró inocente.

Ahora, sus suegros enfrentan cargos que incluyen asesinato en primer grado y conspiración. Su primo aseguró que la familia está en shock y que sospecha que el crimen pudo estar relacionado con la disputa por la custodia, aunque las autoridades aún deben esclarecer el móvil.
Una batalla familiar que terminó con una vida perdida y tres niños en medio de una tragedia.

