Amorlito Nepacina caminaba las calles de Antipolo, Filipinas, con un carrito de algodón de azúcar.

Lo hacía cerca de un seminario, día tras día, sin faltar, mientras su hija Andriana estudiaba Legal Management en la Ateneo de Manila University. Él había trabajado antes como conserje en una escuela privada, lo justo para conseguirle una beca de matrícula en secundaria. Su esposa Diana también sumaba su sueldo como personal escolar. Entre los tres armaron, balot por balot, el camino de una carrera universitaria.

Andriana se graduó el 20 de junio de 2026. Es la primera de su familia en terminar una carrera universitaria y la primera de su clan en egresar de Ateneo, la misma universidad que admiraba desde adolescente por el deporte y por su ídola, la voleibolista Alyssa Valdez. Dos días después de recibir su título, escribió un tributo público para su padre. No hablaba de logros propios. Hablaba de un hombre que vendió dulces en la calle para que ella pudiera soñar más alto.
