No hay perdón. Estos jóvenes padres querían divertirse en la playa, lo que está perfecto. Sin embargo, lo hicieron de manera ilegal (bebiendo en un espacio público, en la playa de Daytona, Florida) y, por si fuera poco, dejaron a sus pequeños a su suerte. En el momento en que la policía los despertó, ninguno tenía idea dónde estaban los niños.

La policía debió hacer varios intentos para despertarlos. La bebida los tenía hechos polvo.

Un testigo anónimo los denunció al 911 y la policía acudió al instante.

Tras ser despertado, el padre se aproximó al mar en busca de sus hijos. Pero no estaban a la vista.

La pareja fue arrestada por beber en la playa y por ser negligentes con sus niños. Por fortuna, los pequeños fueron encontrados sanos y a salvo en una playa de hotel cercana.
Si los padres no pueden con la responsabilidad de tener niños, al parecer otros deberán velar por ellos.
