Jason Oppenheim lo tenía clarísimo: “para el amor no hace falta estatura, color ni riqueza; basta con almas puras”.


Bonita frase para alguien que se enamoró en Mykonos, Grecia, en julio de 2022, de la modelo parisina Marie-Lou Nurk, 25 años, mientras él manejaba una inmobiliaria de lujo en Los Ángeles y protagonizaba ‘Selling Sunset’.

Hicieron su debut público en la alfombra roja de Netflix un mes después, y todo pintaba a cuento de hadas.

El problema es que las almas puras no arreglan un vuelo de 14 horas entre Los Ángeles y París. Diez meses de relación y en mayo de 2023 anunciaron la ruptura, amistosa eso sí, culpando a la distancia.


Y aquí viene lo mejor: Marie-Lou terminó comprometida con el empresario francés Ronan Lebraut, y Jason encontró el amor mucho más cerca de casa, en abril de 2025, con Jessica Vargas, agente de su propia oficina.
Al final resultó que sí importaba algo: el código postal.
