Parecen intimidantes, pero su misión es proteger a niños víctimas de abuso: los motociclistas que los acompañan para que vuelvan a sentirse seguros

Por Rodrigo Martínez
23 October, 2026

Los agresores pasaban en coche frente a la casa del niño, una y otra vez, solo para asustarlo.

Un grupo de motociclistas decidió quedarse. Acamparon 16 días frente a esa casa, vestidos de negro y con chalecos de cuero, hasta que el miedo dejó de mandar.

Son miembros de Bikers Against Child Abuse (BACA), una organización benéfica sin fines de lucro con unos 3.000 miembros en todo el mundo y ocho capítulos en Australia. Acompañan a niños víctimas de abuso a los tribunales, vigilan sus casas y les dan algo que casi nunca tuvieron: la sensación de que alguien grande está de su lado. A veces basta con el rugido de las motos.

Cada uno llegó por su propia herida. ‘Reaper’, camionero de unos 30 años, fue sepulturero y enterró a demasiados adolescentes que perdieron la batalla contra la depresión. ‘Bull Ant’, con seis nietos, quiso devolver algo después de una vida feliz. ‘Gidget’ se unió por la culpa de lo que sufrieron sus hijos, y su hijo ‘Young Dingo’ aún se quiebra al hablar de su infancia.

Según ABC News, mientras los motociclistas acompañan a estos niños, algunas agencias del Estado todavía dudan de si deberían hacerlo.

Puede interesarte