Ashton Lemley llevaba años persiguiendo tormentas, pero nunca uno le había hablado así entre los escombros.
Era la madrugada del 7 de mayo en Bogue Chitto, Mississippi, y un tornado acababa de destrozar un parque de casas móviles dejando a una docena de heridos. Entre los restos de una pared caída, Ashton escuchó un maullido débil. Se quedó quieto. El sonido desapareció por cinco minutos eternos, hasta que volvió a escucharlo. Cavó bajo el aislante, entre dos postes de madera, y ahí estaba: un gatito empapado, asustado, pero sin una sola herida 🐾
Lo grabó todo mientras exclamaba “¡Oh, lo encontré!” y se lo entregó al equipo de United Cajun Navy para que lo secaran y lo pusieran a salvo. Lemley no podrá quedarse con él porque es alérgico a los gatos, pero ya hay decenas de personas pidiendo adoptarlo si no aparecen sus dueños. Algunos ya lo bautizaron: Tornado 🐱
