La bronca de Leandro Paredes se robó las cámaras tras la caída de Argentina ante España. Y las redes no perdonaron: lo tildaron de “jugador sucio”, y que “se descontroló de una forma violenta”.
El repaso de su partido alimenta la polémica. Amonestado al minuto 51 por un cruce entre ambas selecciones. Otra falta dura sobre Ferran Torres al 90+6, ya con amarilla, que el árbitro le perdonó. Y, apenas sonó el pitazo final, un altercado con jugadores españoles que obligó a Scaloni y a sus propios compañeros a separarlo. El árbitro Vinčić terminó mostrándole la roja tras el juego.
Para muchos, la frustración lo superó. Para otros, cruzó todos los límites en una final del mundo.
