Paris Jackson llegó a un punto donde ya no quedaban opciones fáciles.
La hija de Michael Jackson, de 28 años, contó en el podcast “On Purpose” de Jay Shetty que estuvo a nada de intentar quitarse la vida antes de someterse a nueve sesiones de terapia electroconvulsiva en solo tres semanas. Antes había probado de todo: medicamentos, terapia EMDR, DBT y estimulación magnética transcraneal, sin resultados sostenibles.


Describió el proceso como doloroso, bajo anestesia general, y contó un detalle curioso: tuvo que cambiar sus piercings metálicos por piezas de plástico antes de cada sesión. Hoy esa experiencia quedó grabada para siempre en la portada de su nuevo álbum, donde aparece con un protector bucal como el que usó en el tratamiento.
