Pensó que estaban ensuciando el recuerdo de su padre y no quiso quedarse mirando.
En 2018, Paris Jackson se encontró con una estrella del Paseo de la Fama de Hollywood que llevaba el nombre de Michael Jackson cubierta con grafitis. Sin pensarlo demasiado, se arrodilló y comenzó a quitar la pintura ella misma con productos de limpieza.

Pero había un detalle que Paris descubrió después: aquella estrella no pertenecía a su padre. En realidad homenajeaba a otro Michael Jackson, un conocido locutor de radio estadounidense que compartía nombre con el Rey del Pop.

Lejos de arrepentirse por haberla limpiado, Paris explicó que eso no cambiaba nada para ella. “Un nombre es un nombre”, escribió al compartir imágenes del momento.
Al final terminó limpiando el homenaje de un completo desconocido pensando que defendía el de su papá, pero cuando descubrió la confusión tampoco sintió que hubiera perdido el tiempo.
