Hay despedidas para las que ni todos los años del mundo juntos parecen suficientes.
Gigi Gámez Zúñiga compartió una serie de fotografías que resumían buena parte de su vida junto a su perrito. En las primeras, ambos aparecen mucho más jóvenes; con el paso del tiempo, las imágenes fueron cambiando y también ellos.

Mientras ella crecía, su compañero de cuatro patas comenzaba a mostrar las señales de la edad. Su rostro cambió, su cuerpo envejeció y aquellos años que parecían interminables finalmente comenzaron a pesar, hasta que llegó el momento que ningún humano que ama a un animal quiere enfrentar.
Gigi decidió acompañarlo también en esa última etapa y las fotografías de su despedida terminaron conmoviendo a miles de personas. Después de tantos años creciendo uno al lado del otro, tuvo que dejar ir al compañero que había estado presente durante buena parte de su vida.
Porque para nosotros ellos son una parte de nuestra historia, pero muchas veces nosotros somos prácticamente toda la suya.
