Pasó 17 años preso por un crimen que nunca cometió y la policía nunca revisó bien las pruebas hasta que encontraron a su doble idéntico

Por Alexander López
28 July, 2026

Richard Anthony Jones gritó su inocencia durante 17 años, encerrado en una cárcel de Kansas por un robo que jamás cometió.

Tenía una coartada real: estaba con su novia y su familia cuando ocurrió el crimen en 1999. No existía ADN ni huellas que lo vincularan al lugar. Solo la palabra de un testigo que lo señaló entre seis fotografías. Eso bastó para condenarlo a 19 años.

Dentro de la prisión, otros reclusos lo confundían constantemente con un hombre llamado Ricky, físicamente idéntico a él. Esa coincidencia llegó a oídos del Proyecto de Inocencia del Medio Oeste, que rastreó al verdadero responsable. El juez Kevin Moriarty quedó atónito ante el parecido y ordenó liberarlo de inmediato, aunque ya era tarde para juzgar a Ricky.

En 2018 el estado de Kansas le pagó 1.100.000 dólares. ¿Alcanza ese dinero para devolverle los 17 años que un error le arrebató para siempre?

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