El sueño de Guðmundur Felix Grétarsson tardó 23 años en abrirse paso.
En 1998, una descarga de 11.000 voltios lo hirió mientras trabajaba en una línea eléctrica y perdió ambos brazos. En enero de 2021, recibió en Lyon, Francia, el primer trasplante doble de brazos y hombros descrito por el equipo médico. Cerca de 50 profesionales participaron en los preparativos y cuatro equipos quirúrgicos intervinieron para reducir el tiempo de traslado de los órganos.

Los médicos no podían asegurar cuánta movilidad recuperaría; le esperaban años de rehabilitación. Su esposa, Sylwia, describió la operación como el mayor sueño de Guðmundur. Tras 23 años sin brazos, el trasplante le dio una posibilidad; el camino, sin embargo, apenas comenzaba. En una hazaña que parecía imposible Grétarsson logró mover y utilizar sus brazos de manera extraordinaria, superando con creces los pronósticos médicos iniciales. Logro hacer algo que llevaba más de dos décadas sin realizar poder abrazar nuevamente a su familia.

