Cuando su matrimonio estuvo a punto de terminar, Patrick Dempsey decidió que ninguna serie valía más que su familia.
En enero de 2015, Jillian Fink, su esposa desde 1999, presentó una solicitud de divorcio tras más de 15 años de matrimonio. Por esos mismos meses, Patrick seguía siendo una de las figuras principales de Grey’s Anatomy, donde interpretaba a Derek Shepherd y ganaba cerca de US$400 mil por episodio.
Poco después, su personaje salió de la serie y el actor comenzó a hablar abiertamente de la necesidad de bajar el ritmo, recuperar tiempo con sus hijos y volver a poner su vida familiar en el centro. Dempsey reconoció que el trabajo le había consumido muchos años y que quería encontrar un equilibrio distinto.

La historia, sin embargo, no terminó en divorcio. Patrick y Jillian comenzaron a reconstruir la relación, volvieron a aparecer juntos y, en 2016, ella retiró oficialmente la solicitud.
Hoy siguen casados y tienen tres hijos en común. Más de una década después de aquella crisis, la pareja continúa junta.
Patrick pudo haber dejado atrás una de las etapas más exitosas de su carrera, pero terminó conservando algo que para él valía mucho más: su familia.
