Pau Cubarsí tiene 19 años, juega en el Barcelona y hace poco ni siquiera había visto a Lionel Messi cara a cara.

El domingo 19 de julio, lo tuvo enfrente en la final del Mundial 2026 y ayudó a que España se quedara con el título 1-0, gracias al gol de Ferran Torres en el alargue.

Ganó, fue elegido mejor jugador joven del torneo y aun así no pudo esconder lo que sentía. “Me da pena porque es mi ídolo y verlo perder no me gusta”, confesó.
Se formaron en la misma cantera, La Masía, con años y sueños de diferencia. Esa noche, uno de los dos tenía que perder. Y el que ganó fue el que no pudo dejar de pensar en el otro.
