Shea Petree no reconoce su propio rostro en el espejo. Nariz rota, posible cirugía de reconstrucción facial y un mes sin poder trabajar: ese es el saldo físico que le dejó el fin de semana de Pascua de 2026 en su apartamento de Broken Arrow, Oklahoma.

El presunto responsable es Zackery Wise, su exnovio y padre de sus hijos, con quien había tenido una relación intermitente de casi ocho años. Esa noche, Shea le había dicho que podía quedarse un momento, pero no mudarse de nuevo. Cuando la situación escaló, él le anunció que la iba a matar. Sus hijos estaban en la vivienda. Ella resistió. “Peleé tan fuerte”, declaró después. Fueron los vecinos, al llamar al 911, quienes cortaron el ataque. Shea cree que sin esa intervención no habría sobrevivido.

Wise huyó, pero no llegó lejos. Una bartender en Tahlequah lo reconoció por una publicación en redes sociales, verificó su identidad y alertó a la policía. Wise intentó escapar hacia un bosque cercano, pero fue capturado junto a un arroyo esa misma noche del 7 de abril.

