Ian Garry acababa de perder el combate más importante de su carrera.
Frente a él, Islam Makhachev, el campeón que nadie ha logrado tumbar. Pero en vez de esconderse, el irlandés tomó el micrófono y habló como quien ya sabe que las derrotas también enseñan.

“He aprendido esto de Charles Oliveira: perder en este deporte no significa nada. Lo importante es cómo regresas después de una derrota”, dijo Garry enfrente de todos y con la frente en alto.

No hubo excusas ni lágrimas de autocompasión. Garry fue claro: nada de lo que hicieron esa noche estuvo mal, solo faltó un poco más para llegar a la cima.
Y cerró con una promesa que suena más a advertencia: van a volver, y van a intentarlo de nuevo.
