En su mototaxi siempre hay dos pasajeros, aunque uno de ellos solo esté presente en una fotografía 🥹.
Hace ocho años, este conductor de Bengaluru, India, perdió a su esposa. Desde entonces encontró una pequeña forma de mantenerla presente en su rutina: cada día coloca su fotografía dentro del mototaxi, la acompaña con flores frescas y sale a trabajar.
La escena llamó la atención de Sooraj S Kurup, quien conoció al hombre durante uno de sus viajes y decidió compartir su historia. Al conversar con él descubrió que no se trataba de algo preparado para la fotografía, sino de un ritual que forma parte de sus días desde que ella falleció.
El hombre tiene hijos y seis nietos, pero continúa recorriendo las calles de Bengaluru. Según contó, mantenerse ocupado también lo ayuda a sobrellevar su ausencia, porque cuando se queda en casa termina pensando demasiado en ella.
Han pasado ocho años, su familia ha seguido creciendo y la vida inevitablemente avanzó. Pero cada vez que enciende su mototaxi para comenzar una nueva jornada, ella todavía tiene un lugar reservado a su lado.
