Unos transeúntes lo vieron tirado junto a la Route 69, en Wolcott, Connecticut, y pensaron que era un cuerpo sin vida. Se acercaron para confirmarlo y el perro apenas pudo levantarse antes de desplomarse otra vez. 🐶

La policía local llegó al lugar y lo que encontraron fue todavía más impactante: el animal, al que llamaron Tony, tenía el cuerpo cubierto por más de 890 garrapatas. Sus orejas estaban tan infestadas que se veían negras por dentro, y su piel mostraba heridas y punciones por todas partes.

En Mack & Molly’s Pet Parlor, el equipo tardó cuatro horas y media en retirarle cada garrapata, una por una. Tony dio negativo a la enfermedad de Lyme, aunque está anémico y sigue bajo tratamiento con antibióticos. A pesar de todo lo que vivió, mueve la cola y se acerca a socializar. Ahora solo le falta encontrar un hogar que lo reciba como merece. 🏡
