Cecil Williams, de 61 años y ciego desde hace años, se desmayó en el andén de la estación de la calle 125 en Harlem. Cayó a las vías. Y ahí, mientras un tren se acercaba, su perro guía Orlando saltó tras él.


Testigos como Matthew Martin contaron que el labrador negro, de 10 años, ladró sin parar e intentó sostener a Williams para que no se moviera del lugar exacto donde el tren pasaría por encima sin tocarlos. Después lo lamió, tratando de reanimarlo. Bomberos rescataron a ambos con tabla espinal y collarín. Ninguno tuvo heridas graves.

Williams fue trasladado al Hospital St. Luke’s y quedó en observación por su diabetes. Pero lo más difícil vino después: como Orlando estaba por jubilarse, el seguro no cubriría mantenerlo. Donaciones anónimas de todo el país cambiaron esa historia — Williams conservó a su perro, y además recibió una nueva compañera entrenada, Godiva. 🥹❤️
