Orly, Balam y Kenai no sabían que ese vuelo iba a ser distinto. Subieron al avión como lo hacen siempre, obedientes, con la lengua afuera y la cola moviéndose. Pero esta vez el destino era Venezuela, y la misión, encontrar a quienes quedaron atrapados bajo los escombros de dos sismos, uno de ellos de magnitud 7.5, ocurridos el 24 de junio.

Junto a sus entrenadores forman parte de un equipo de 25 especialistas de la Cruz Roja Mexicana, la Brigada de Rescate Internacional Cancún y los Topos Azteca. Viajan con 3.5 toneladas de equipo, pero también con algo que ninguna herramienta reemplaza: su olfato entrenado para encontrar vida donde otros ya no ven esperanza.

México ha vivido sus propios terremotos. Sabe lo que se siente esperar bajo el cemento a que alguien te encuentre. Por eso mandó lo mejor que tiene: cinco binomios caninos dispuestos a cruzar un continente por un pueblo que hoy los necesita. 🐕❤️

