“Me rompí la clavícula”. Así, entre risas, soltó Sergio “Kun” Agüero la frase que nadie esperaba sobre Messi.

Se refería a la noche en que se echó a los hombros a Lionel Messi con la Copa del Mundo en pleno festejo. “Pesaba, eh”, admitió.
Estaban dominados por la euforia y la adrenalina de haber ganado el Mundial, y en medio del tumulto, Leo se le acercó con una orden muy simple: “Subime”. Y ahí empezó la fiesta.

Pero el pedido no terminó ahí. “En un momento me dice: ‘Vamos para allá’. Pará, tampoco”, recordó el Kun. Messi quería dar la vuelta completa a la cancha, y con el peso encima, la cosa se puso difícil.
Aun así, no se arrepiente: “Fue algo muy lindo poder llevarlo”.
