Pesaba 351 gramos. Menos que una lata de bebida.
Makerita nació en el Royal Brisbane and Women’s Hospital a las 21 semanas y 3 días de gestación, un límite tan extremo que los médicos apenas se atrevían a darle nombre a sus posibilidades. Su madre, Annrose, se había enterado de que estaba embarazada apenas cinco días antes del parto: meses atrás había vivido lo que creyó un aborto espontáneo, y en realidad era un embarazo gemelar que nadie había detectado a tiempo.

Annrose y su esposo Misi no pudieron sostener a su hija en brazos hasta que cumplió un mes de vida. Pasaron 14 semanas dentro de cuidados intensivos neonatales, y casi cinco meses después del nacimiento, Makerita —a la que ya llaman Miracle— salió por la puerta del hospital hacia su casa en Logan Reserve. Hoy es la bebé prematura más extrema en sobrevivir en Australia, y su caso quedó a apenas cuatro días de gestación del récord mundial.

