Phoebe Gates tiene 23 años y juró que nunca usaría el apellido de su padre para triunfar.
Su startup Phia, una extensión que promete encontrar los mejores descuentos, habría cobrado comisiones por ventas que jamás generó, usando una técnica conocida como “cookie stuffing”.

Según Bloomberg, mensajes internos de Slack muestran que Phoebe y su socia Sophia Kianni sabían del esquema desde diciembre de 2025, siete meses antes de que se hiciera público.

La abogada Ariel Givner explicó que esta práctica suele tratarse como fraude electrónico federal en Estados Unidos, con una pena máxima de hasta 20 años de prisión más multas.

Cuando la función se desactivó, los ingresos diarios de Phia cayeron de 80.000 a apenas 10.000 dólares. Tú decides si fue un error técnico o algo mucho más calculado.
