Nick Kyrgios, un tenista veterano, no negó nada. La ITIA confirmó que dio positivo por cocaína en un control realizado el 22 de junio de 2026, durante el ATP 250 de Mallorca.

Un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje detectó benzoilecgonina, el metabolito que delata el consumo de aquella droga.
La suspensión provisional entró en vigor el 4 de agosto y Kyrgios no apeló: en Instagram asumió “total responsabilidad” y anunció que se alejará 28 días de las redes.

El australiano llegó a ser número 13 del mundo y subcampeón de Wimbledon en 2022, cayendo ante Djokovic. Hoy está en el puesto 919 del ranking ATP.
Entre multas millonarias y una salud mental que él mismo reconoció frágil en 2022, su carrera vuelve a quedar en pausa, esta vez sin saber cuándo podrá volver a competir.
