Mónica Arce, quien se desempeñó anteriormente como política en Chile, decidió visibilizar su notable cambio corporal tras años de enfrentar juicios negativos sobre su fisonomía.

A sus 40 años, la ingeniera en logística compartió cómo logró transformar su bienestar integral superando la desconfianza que le impedía mostrarse con libertad. La madre de 4 hijos relató que durante gran parte de su trayectoria profesional recibió ataques constantes hacia su figura especialmente después de sus procesos de maternidad.

A pesar de haber sido señalada de forma injusta por cuidar su figura, ella afirma que la transformación más valiosa ocurrió en su alma permitiéndole hoy disfrutar de una vida plena y activa en su comunidad de origen.
