Paris Hilton, 45 años, tenía apenas 16 cuando entró a Provo Canyon School, en Springville, Utah.
Ahí, según denunció durante años, la sometían a contención física innecesaria, aislamiento prolongado y medicación forzada, un patrón que las autoridades acaban de confirmar en una investigación oficial.



El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Utah revocó esta semana la licencia del centro tras detectar que no cumplía con los requisitos mínimos de seguridad: contacto físico agresivo hacia menores, contención innecesaria y episodios de negligencia documentados.
El internado tiene 15 días para apelar, pero debe cesar operaciones antes del 6 de agosto de 2026 y ya no puede recibir nuevos alumnos.
Hilton, que empezó a contar su historia en 2020 y llegó a declarar ante el Congreso de Estados Unidos, celebró la noticia con una frase que resume dos décadas de lucha: “Por fin ha llegado la noticia por la que he luchado y rezado”.




Semanas antes había vuelto al lugar donde todo pasó, esta vez para acompañar a otras familias que denuncian los mismos abusos.
