Hayden Panettiere tenía 36 años y hablaba de futuro.
En mayo, sentada frente a Jay Shetty para promocionar sus memorias “This Is Me: A Reckoning”, dijo algo que hoy resulta imposible de leer sin escalofríos: “Por fin siento que me libré de toda esta oscuridad y esta negatividad… siento que tengo mucha vida por delante”.
Detrás de esa frase había años de depresión posparto tras el nacimiento de su hija Kaya, un abuso que sufrió a los 18 años en un yate y el duelo por su hermano Jansen, muerto en 2023 a los 28.
Había cerrado una puerta, dijo, y otra se abría. Sentía posibilidades emocionantes por delante. Tres meses después, el 16 de agosto, su padre Skip Panettiere confirmó su muerte en un comunicado que la describió como “una fuerza de la naturaleza”. No se reveló causa ni circunstancias.
La entrevista que iba a marcar su renacimiento terminó siendo, sin que nadie lo supiera entonces, su despedida.
