El Árbol del Ténéré, es la acacia más solitaria del mundo que sobrevivió durante más de 300 años en pleno desierto del Sahara, en Níger. Este místico guardián estaba aislado a 250 millas de cualquier otra planta. Un milagro de la naturaleza cuyas raíces bajaban a más de 100 pies de profundidad para buscar agua oculta bajo la arena estéril.

Hasta que en 1973 ocurrió lo imposible. Un camionero libio, presuntamente ebrio, manejó por la inmensidad del vacío y chocó de frente contra el árbol.

Era el único obstáculo en kilómetros. El árbol más aislado murió atropellado. El desierto lo protegió por siglos de la sequía, pero no pudo salvarlo de la torpeza humana.

