Cuando hablamos de Lady Di, solo podemos pensar en la mujer más querida mundialmente con un final desgarrador. Tras su trágica muerte, sus restos no terminaron en el cementerio real, sino en Althorp House, la mansión de su infancia a 122 kilómetros de Londres.

Su hermano Charles preocupado por la atención que podría atraer su tumba a la zona y el posible robo de su cuerpo decidió crear una isla artificial ovalada rodeada de un lago, con cisnes negros, árboles y sus flores favoritas (Nomeolvides).

La tumba conocida como Oval Lake Grave es completamente privada, ningún turista puede ingresar pero si pueden visualizarla desde lejos para que puedan presentar sus respetos. Lamentablemente Diana solo pudo alcanzar la privacidad que soñaba después de su muerte.


