Parecía que el enfrentamiento estaba a punto de terminar: varios policías rodeaban a Pamela Cisneros, mientras ella sostenía dos cuchillos. Los agentes ya habían intentado detenerla con pistolas eléctricas, pero la mujer seguía de pie.
Entonces comenzó a avanzar hacia ellos.

La policía terminó disparándole y Cisneros murió posteriormente en el hospital. Pero las imágenes dejaron una pregunta: ¿por qué los Tasers no consiguieron inmovilizarla?
Según un experto retirado de la NYPD consultado por The New York Post, existen varias posibles explicaciones.

Un Taser necesita que sus dos sondas hagan contacto adecuado con el cuerpo para provocar la incapacitación neuromuscular. En este caso, una de las sondas habría impactado en el bolso que llevaba Cisneros, mientras que otros factores, como la ropa y su contextura física, pudieron impedir que la descarga produjera el efecto esperado.

Los agentes habían pasado aproximadamente cuatro minutos intentando convencerla de que soltara las armas. Cisneros se negó y, según la policía, llegó a decirles que prefería matarlos antes que entregar los cuchillos.

Cuando finalmente avanzó hacia los oficiales, dos policías utilizaron sus armas de fuego.
El resultado fue mortal.

El caso vuelve a mostrar que un Taser no funciona simplemente porque una persona reciba una descarga: la posición de las sondas, la ropa y el contacto con el cuerpo pueden determinar si realmente consigue detener a alguien.

En Times Square, esos factores hicieron que los policías tuvieran que tomar una decisión en cuestión de segundos.
