Colombia todavía cuenta a sus víctimas. 289 personas fallecieron, más de 4.000 quedaron heridas y 143 siguen desaparecidas tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el litoral Pacífico el 10 de agosto de 2026. Casi 27.000 viviendas quedaron destruidas.

En medio de ese escenario, Abelardo de la Espriella, quien había asumido la presidencia apenas tres días antes del sismo, llegó a Buenaventura y Quibdó repartiendo balones de fútbol desde su vehículo oficial. No cualquier balón: llevaban impreso el logo de “Defensores de la Patria”, su propio movimiento político.
🇨🇴 ¡Denigrante! Presidente de Colombia apareció en una de las zonas afectadas por el terremoto a lanzarle balones a la gente. pic.twitter.com/rmWQouMv1v
— Roi Lopez Rivas (@RoiLopezRivas) August 16, 2026
Una damnificada en Quibdó lo dijo de frente en un video que se volvió viral: “¿Trajo balones?”. El expresidente Gustavo Petro también salió a criticarlo por confundir una emergencia humanitaria con un partido de fútbol. El oficialismo respondió que los camiones también llevaban alimentos, pero la imagen de un presidente lanzando pelotas con su marca política a personas que perdieron su casa ya quedó marcada.
