Wesley Edens, propietario del Aston Villa, vivió un complicado episodio con Changli “Sophia” Luo, mujer con la que tuvo un encuentro sexual luego de divorciarse y que le traería más de algún problema.

Tras el encuentro, ella le envió varias amenazas explicando que su domicilio tenía cámaras y que filtraría los videos en cuestión, solicitando grandes sumas de dinero. Ante la presión, el también dueño de los Milwaukee Bucks de la NBA cedió, acordando el pago de 6,5 millones de dólares.

Pero la petición de Luo incrementó a 1.250 millones, provocando que agentes del FBI revisaran su departamento y encontraran dos celulares que revelaron la situación: el rostro de Edens había sido modificado digitalmente para extorsionarlo.

