Prichard Colón tenía 23 años cuando subió al ring por lo que sería su última pelea.

Era octubre de 2015, en Virginia, y su rival Terrel Williams lo golpeó una y otra vez en la nuca, esos golpes ilegales que el reglamento prohíbe porque pueden matar. El árbitro Joe Cooper vio los golpes y no detuvo nada.

Prichard terminó con un hematoma subdural, 221 días en coma y el cerebro dañado para siempre. Tenía un récord de 16-1, era la promesa de Puerto Rico, medalla de oro panamericana a los 17 años. Todo eso quedó detrás de una silla de ruedas. Durante once años sus padres, Richard y Nieves, lo cuidaron en Florida mientras el boxeo apenas reaccionaba: una regla con su nombre en 2016, un título honorario en 2021. Terrel Williams nunca enfrentó una sanción real.

Este jueves 13 de agosto de 2026 Prichard murió a los 33 años. Su padre lo confirmó en Facebook. La familia no dijo la causa exacta, solo que la pelea nunca terminó de matarlo del todo hasta ahora.

