Pidió guantes y mascarillas el 5 de agosto. Se los entregaron el día 8, tras nueve jornadas completas en Ceuta sin protección.

Dos días después de volver a Madrid, a este agente de la Policía Nacional le aparecieron erupciones en el pecho y el abdomen. El diagnóstico: sarna. Defensa ya reconoció 24 contagios de la misma infección entre los militares desplazados en la ciudad autónoma, aunque asegura que no tuvieron contacto directo con los migrantes.

El sindicato policial, Jupol, no se quedó tranquilo con esa explicación. Activó a sus servicios jurídicos para revisar si hubo incumplimiento en materia de prevención de riesgos laborales, y ya pidió que se hagan pruebas médicas a todos los agentes que regresen de comisión en Ceuta. Si el análisis confirma responsabilidades, el sindicato promete llevar el caso a los tribunales.
