Orlando Marrugo era un connotado profesor de música en Arjona, Colombia.
Se estaba celebrando el día del maestro, cuando el docente decidió realizar una presentación frente a sus estudiantes.

Todo iba bien, Marrugo terminó de cantar y recibió el aplauso de la audiencia, pero algo no andaba bien.
“Se las dejo ahí”, dijo Orlando antes de desplomarse de la nada al piso.

Los presentes comenzaron a gritar al ver al pobre profesor perder sus fuerzas y algunos chicos hasta se acercaron para asistirlo.
Marrugo entonces fue trasladado a un hospital, pero como su estado era crítico tuvo que ser trasladado a un centro mejor equipado.
Sin embargo, Orlando no sobrevivió: había sufrido un derrame cerebral.
El docente dejó un gran legado y partió de este mundo cantando, lo que más amaba hacer.
