Raheem Sterling, de 31 años, iba manejando su Lamborghini Urus por la autopista M3, en Reino Unido, cuando varios conductores llamaron a emergencias alarmados por sus maniobras.

La policía lo detuvo cerca del cruce de Minley el 28 de mayo. En el video de la cámara corporal se lo ve intentando esconder unos tubos de óxido nitroso detrás de los asientos traseros. Cuando le preguntaron quién manejaba, respondió: “¿Puedo hacer una llamada?”.

Le encontraron seis cartuchos de gas de la risa y un globo azul desinflado. El ex delantero de Liverpool, Manchester City, Chelsea y Feyenoord se declaró culpable de conducción peligrosa, posesión de drogas y negarse a dar una muestra. Reconoció ante la Justicia que tiene un problema con el óxido nitroso. La sentencia se conocerá el 25 de noviembre y podría significarle hasta dos años de prisión.
