Punch nació el 26 de julio de 2025 en el zoológico de Ichikawa, cerca de Tokio, y su madre lo abandonó horas después, agotada tras el parto. Los cuidadores lo alimentaron a mano y le dieron un peluche de orangután para que se aferrara a él, tal como haría con su madre un macaco recién nacido.

Cuando por fin pudo integrarse al grupo en enero, las imágenes de Punch arrastrando su compañero de peluche se volvieron virales y atrajeron a miles de visitantes, tantos que el zoológico tuvo que limitar las visitas a 10 minutos para no estresar a los más de 50 monos de la manada.

Un año después, Punch vive entre más de 60 monos en Monkey Mountain, ya se deja acariciar y abrazar por los adultos, y depende cada vez menos de su peluche, aunque todavía duerme con él cada noche. Sus fans le enviaron más de 2.500 tarjetas de cumpleaños y hasta financiaron aire acondicionado para que la manada resista el verano japonés. “Es muy saludable y estamos felices de que ya cumplió un año”, contó el director del zoológico, Takashi Yasunaga.

