“¡Qué asco! Con razón mi bebé odia esta leche”: Mamá probó su leche materna descongelada y descubrió qué era lo que alteraba su sabor

Por Krishna Medina
6 October, 2026

Alondra Cadena, una psicóloga y madre ecuatoriana, compartió en sus redes uno de los inesperados problemas que ha enfrentado durante su lactancia. La creadora de contenido contó que su bebé comenzó a rechazar la leche materna que tenía almacenada en el congelador y, después de sospechar durante un tiempo, decidió hacer una prueba bastante sencilla: probarla ella misma.

Frente a la cámara, puso a prueba dos muestras. La recién extraída le pareció entre dulce y salada. Hasta ahí, normal.
Luego probó la que había guardado en el congelador y su cara cambió al instante: “¡Qué asco! Con razón mi bebé odia esta leche”, exclamó.

Esto no significa necesariamente que su leche esté en mal estado. Según Alondra, su leche tiene “exceso de lipasa”. Una enzima que se da de forma natural en la leche humana y que ayuda a descomponer las grasas y produce un sabor más amargo y metálico. Puede seguir activa después de la extracción y volverse mucho más notoria después de refrigerarlas o congelarlas.

Ahora tendrá que cambiar la forma en que almacena las próximas extracciones. Según explicó en el video, si confirma que ese es el problema, planea calentar la leche hasta unos 60 °C antes de congelarla, un procedimiento que busca reducir la actividad de las enzimas responsables de modificar las grasas y evitar que el sabor cambie tanto durante el almacenamiento.

Pobre pobre bebé.

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