La madre solo quería dar de comer a su bebé.

Lo hacía en el Museo Victoria y Alberto de Londres, el V&A, un lugar repleto de esculturas de cuerpos desnudos. Una empleada se le acercó y le pidió que se cubriera. Ella, que usa el nombre @vaguechera en redes, no pudo ignorar la ironía: miles de pechos de mármol exhibidos a su alrededor, y el único que molestaba era el que cumplía su función natural.

Así que lo contó a su manera. Subió a X una foto de ella con su hijo junto a una estatua de una mujer amamantando y compartió imágenes de varios de los bustos femeninos desnudos del museo. Explicó que escenas como esa no tienen nada de graciosas: pueden desanimar a otras madres de dar el pecho. Una encuesta de Mumsnet reveló que el 36 % de las madres considera que amamantar es vergonzoso.

Tras el revuelo, el director del museo, Tristram Hunt, pidió disculpas en la misma red: “Nuestra política es clara: las mujeres pueden dar el pecho donde quieran, donde se sientan cómodas y no deben ser molestadas”.
