“¿QUÉ SERÁ DE MI HIJO CUANDO YO ME MUERA?”: La pregunta que atormentó a esta madre durante 38 años. 😭💔

Por Alexander López
6 May, 2026

“¿QUÉ SERÁ DE ÉL CUANDO YO MUERA?”: LA LUCHA INCANSABLE DE UNA MADRE PARA PROTEGER EL FUTURO DE SU HIJO

Cuando Dolores Pujol recibió el diagnóstico de su hijo Marco a mediados de los años ochenta, el mundo se le vino encima. En una época donde no existía internet y la palabra “autismo” era un tabú rodeado de ignorancia, esta joven madre de Tucumán (Argentina) se convirtió en el escudo protector de su pequeño. Marco tiene autismo severo, no verbal, y requiere asistencia permanente.

Dolores Pujol

Dolores dedicó su vida entera a Marco. Lo vio crecer, aprendió a entender sus silencios y lo protegió de un mundo que no estaba preparado para él. Pero a medida que pasaban los años y ella cumplía 64, una pregunta empezó a asfixiarla por las noches: “¿Qué será de él cuando yo me muera? ¿Qué será de él cuando muera su papá?”.

Aunque sabía que los hermanos de Marco jamás lo abandonarían, Dolores sentía una profunda angustia: “Ellos lo van a proteger y cuidar siempre, pero no tienen por qué llevarlo a vivir con ellos; cada uno tiene su vida”, relató.

Dolores Pujol

Esta es la dura realidad del autismo en adultos, una etapa de la que la sociedad casi no habla, asumiendo erróneamente que los niños con autismo no crecen.

Lejos de rendirse ante la angustia, Dolores canalizó su miedo en acción. Junto a un grupo de padres de la Fundación A.Ni.A. (Ayuda para Niños con Autismo), planteó una necesidad urgente: construir hogares y centros de día supervisados, diseñados específicamente para que los adultos con autismo severo puedan vivir con dignidad, contenidos por profesionales y acompañados por sus pares, incluso cuando sus padres ya no estén en este mundo.

Tras años de esfuerzo, campañas y lucha contra la falta de recursos, el proyecto comenzó a tomar forma física. Ver esos cimientos levantarse no fue solo ver ladrillos; fue ver la salvación de su hijo. Al ser consultada sobre qué sentía al ver avanzar la obra que albergará a Marco en el futuro, Dolores respondió con la honestidad más brutal y hermosa del mundo: “Por primera vez siento que me puedo morir tranquila”.

Dolores Pujol

El amor de Dolores nos enseña que las verdaderas madres no solo dan la vida una vez, sino que construyen puentes para que sus hijos puedan seguir caminando incluso cuando ellas ya no puedan sostenerles la mano.

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