Lesly tenía 13 años. Su hermana Soleiny, 9. Tien, apenas 4. Y Cristin, la más pequeña, 11 meses.
El 1 de mayo de 2023, la avioneta donde viajaban se estrelló en la selva amazónica, entre Caquetá y Guaviare. Murieron los tres adultos a bordo, incluida la madre de los niños, Magdalena Mucutuy, de 33 años.
Los cuatro hermanos, de la comunidad indígena huitoto, quedaron solos en medio de la selva.

Lesly recordó lo que su familia le había enseñado, qué frutas comer, cómo juntar agua de lluvia, cómo armar un refugio con ramas. Cargó a la bebé, cuidó a sus hermanos, los mantuvo con vida un día tras otro.
Afuera, once aeronaves sobrevolaron la zona durante 236 horas. Soldados y rastreadores indígenas siguieron cada huella, cada pañal, cada rastro de fruta mordida.

El 9 de junio, 40 días después, los encontraron con vida. Delgados, agotados, pero vivos.
En medio de la selva, Cristin había cumplido su primer año.
Una niña de 13 sostuvo lo que parecía imposible de sostener.

