Durante los conciertos de Bad Bunny en Madrid, una inesperada polémica comenzó a crecer lejos del escenario principal.

Todo gira en torno a “La Casita”, un exclusivo espacio dentro del show donde varias mujeres son seleccionadas para acompañar al artista. Sin embargo, en redes sociales muchos usuarios comenzaron a notar un patrón: la mayoría de las elegidas compartían características físicas muy similares, desatando acusaciones de favoritismo hacia un único tipo de belleza.

Las críticas no tardaron en multiplicarse y algunos asistentes incluso comenzaron a corear “¡Queremos gordas!” para cuestionar la aparente falta de diversidad entre las seleccionadas. La controversia ha generado especial ruido porque muchos consideran que esta imagen choca con el discurso inclusivo que Bad Bunny ha defendido durante años.

