Terry Ward tiene 64 años, vive en Richmond, Virginia, y la noche del domingo 11 de octubre de 2026 tenía una cita con el Sunday Night Football.
Según la denuncia penal, su esposa declaró que él la ató a una silla con cinta adhesiva en el sótano y la dejó ahí entre 30 y 45 minutos, mientras el partido se veía en el piso de arriba. Cuando la policía llegó a la casa, cerca de Byrd Park, alrededor de las 11:30 pm, tras un reporte de altercado doméstico, los agentes observaron marcas y restos de cinta en los brazos de la mujer.

Un agente escribió en el informe que Ward reconoció haberla atado y encerrado en el sótano. Según Univision, habría dicho que lo hizo para ver el partido “tranquilo”. Hoy enfrenta un cargo grave de secuestro y otro por agresión contra un familiar. Son acusaciones: no hay condena, y ni Ward ni su defensa se han pronunciado públicamente.

