“Quiero que la gente se detenga y me mire; es parte de mi camino de amor propio con el vitíligo”

Por Carlos Valencia
7 September, 2026

Jasroop Singh tenía apenas 4 años cuando le salió una manchita blanca junto al ojo.

Con los años se extendió por toda su piel. En su comunidad del sur de Asia ni siquiera se podía pronunciar la palabra vitíligo, porque decían que traía mala suerte. En la secundaria sus compañeros la llamaban ‘piel de vaca’. Su familia la llevaba a la India a citas médicas interminables, buscando una cura que nunca llegó. A los 11 años, cansada de tratamientos que no funcionaban, decidió dejar la medicación.

Todo cambió durante el confinamiento en Londres. Un día, sin planearlo, salió a la calle sin maquillaje y con la piel al descubierto. Se sintió tan libre que subió una foto a Instagram esperando críticas. En cambio, la agencia Zebedee Talent la descubrió y en una semana pasó de trabajar en Zara a protagonizar campañas de Primark y editoriales de Vogue Italia. Hoy, a los 21 años, Jasroop repite su mantra favorito: quiere que la gente se detenga y la mire, porque por fin se siente en paz con la piel que años atrás quiso ocultar.

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