Colin Farrell pasó de ser uno de los actores más asociados a los excesos de Hollywood a hablar de té verde, vitaminas, yoga y ganas de vivir muchos años más.
Durante sus primeros años de fama, el actor irlandés habló abiertamente de una etapa marcada por el alcohol, las drogas y una vida bastante caótica. Con el tiempo decidió dejar atrás ese ritmo y lleva años sobrio, un cambio que él mismo ha relacionado con la necesidad de estar presente para sus hijos.
Hoy, a los 50, describe su rutina de una forma completamente distinta: asegura que come bien, bebe mucho té verde, toma vitaminas y trata de mantenerse activo. También ha incorporado el yoga, las caminatas y el ejercicio como parte de una vida mucho más ordenada.

Su motivación, dice, va mucho más allá de verse bien. Farrell es padre de dos hijos y ha contado que quiere vivir el mayor tiempo posible para verlos crecer. Incluso ha dicho que la paternidad fue una de las razones más fuertes para cambiar su relación con el alcohol y las drogas.
Y no se trata solo de discurso: en 2024 corrió el maratón de Dublín y completó los 42 kilómetros mientras ayudaba a recaudar fondos para una organización que apoya a personas con epidermólisis bullosa.
A los 50, Colin Farrell ya no habla de sobrevivir a sus excesos, sino de cuidarse lo suficiente como para quedarse muchos años más al lado de sus hijos.
