Una percha de ropa. Eso fue todo lo que necesitó. 🧥
Tiempo atrás en New Port Richey, Florida, un padre colocó a su hija de 1 año en la silla de seguridad de una Chevrolet Tahoe, lanzó las llaves al asiento delantero y cerró la puerta trasera. Problema: el seguro saltó y no había forma de entrar. La familia ya consideraba romper el vidrio cuando un grupo de reclusos que reparaba la mediana de una carretera cercana se acercó a ayudar. Uno de ellos tomó una percha y, en cuestión de minutos, abrió el SUV sin dañar nada. La bebé estaba ilesa. 🙌
El sheriff Chris Nocco lo dijo sin rodeos: fue una situación única, y esas habilidades —las mismas que alguna vez se usaron para lo contrario— salvaron a una niña. La madre ahora quiere identificar a los reclusos para contribuir a sus cuentas de la tienda de la prisión. A veces el pasado de alguien es exactamente lo que el momento necesita. 💪
