Remi no vio el hueco a tiempo.
La coonhound se movía libre por una propiedad rural de Harrison County, Indiana, el 14 de agosto, cuando el suelo simplemente desapareció bajo sus patas. Cayó cerca de 15 metros hacia la oscuridad total de una cueva, el tipo de caída que en cualquier otro animal terminaría en tragedia.


Su dueño llamó de inmediato al equipo de rescate en cuevas de los Indiana Conservation Officers. El espeleólogo Chris Schotter bajó junto a un oficial hasta el fondo, mientras otros dos armaban en superficie un sistema mecánico de izado para sacarla con vida. Cuando por fin la subieron, Remi estaba temblando, asustada, pero completamente ilesa. “Milagrosamente el perro no sufrió heridas en la caída”, reconocieron las propias autoridades, todavía sorprendidas por lo que acababan de presenciar.

