Decenas de embarazadas quedaron desconcertadas al descubrir que el supuesto primer retrato de sus bebés era exactamente el mismo. La polémica estalló cuando varias mujeres comenzaron a comparar las imágenes 3D que habían recibido de su ginecólogo.

El resultado parecía imposible. Al menos 40 pacientes tenían la misma fotografía guardada como recuerdo de embarazo.

Ante el revuelo, el médico Eduardo Oliva Andaur explicó que las ecografías médicas en 2D sí fueron realizadas correctamente y que la imagen 3D correspondía a una fotografía de demostración que venía preconfigurada en el equipo, la cual habría sido impresa por error.

