Mel Gibson caminaba hacia el escenario de Fan Expo Canada en Toronto cuando decidió que la intérprete de lenguaje de señas parada frente a él era motivo de burla.
Lo hizo justo detrás de ella, moviendo las manos en un gesto que imitaba y ridiculizaba su trabajo, mientras la mujer seguía traduciendo para el público sordo que la observaba. El video se volvió viral en cuestión de horas y la comunidad sorda no tardó en señalar lo obvio: no era una broma, era desprecio hacia una lengua y una profesión. Lo que encendió aún más la indignación fue el contraste: en ese mismo evento, el actor Alan Ritchson se acercó a la misma intérprete al terminar su charla y le estrechó la mano con respeto.
Dos días después, Gibson salió a disculparse públicamente. Habló de ‘idiotez irreflexiva’ y aseguró que no hubo intención de dañar a nadie. Pero para muchos, la disculpa llegó tarde y el video ya había reabierto viejas heridas sobre su historial de comentarios ofensivos.
